Contratar a alguien para un puesto de confianza. Un descuadre de caja que nadie sabe explicar. Una filtración que apunta a un grupo pequeño de personas. En estos casos, las empresas nos piden una prueba de polígrafo. Cada sesión la dirige un poligrafista certificado, siempre con consentimiento escrito. El examen se hace en un gabinete reservado o, si lo prefiere, en su propia sede. Así, la empresa recibe un informe claro en 24 horas. El empleado, por su parte, recibe un trato justo y respetuoso.
Global Experts Union realiza pruebas voluntarias a candidatos y a empleados en plantilla. Entre los casos típicos está, por ejemplo, la selección de personal. También nos llaman por controles de quien maneja dinero o datos. Otro motivo frecuente son los robos y las filtraciones. Cada prueba exige el consentimiento escrito del trabajador. La sesión dura 1–1,5 horas y la precisión es del 95–98%. Finalmente, el informe llega en 24 horas. Precio desde 220 € por persona.
Estas son las situaciones típicas. Cada una requiere preguntas distintas. Por eso las acordamos con usted antes de evaluar a nadie.
Comprobar lo que afirma un candidato a un puesto de confianza. Por ejemplo, con acceso a caja, mercancía, datos de clientes o secretos de la empresa.
Pruebas regulares para cajeros, almacén, seguridad y finanzas. Además, se acuerdan de antemano con el personal.
Saber quién está detrás del dinero, la mercancía o el combustible que faltan. Así se acota el círculo cuando varias personas tenían el mismo acceso.
Averiguar quién pasó tarifas, bases de datos o condiciones de contratos a la competencia.
Confirmar que quien se marcha no se lleva documentos, clientes ni contraseñas.
Verificar afirmaciones concretas de un futuro socio, proveedor o inversor antes de cerrar un acuerdo.
Los pasos son los mismos para un solo candidato. También lo son para un grupo de veinte empleados.

El aparato registra respiración, pulso, presión arterial y conductancia de la piel. Mientras tanto, el empleado responde a una lista corta de preguntas. Estas reacciones dependen del sistema nervioso autónomo. Nadie puede apagarlas a voluntad. Por tanto, el examinador compara las reacciones ante distintos tipos de preguntas. Solo da un resultado cuando el patrón es coherente.
Una buena prueba laboral es acotada y concreta. Por ejemplo, «¿Cogió dinero de la caja en mayo?» da una respuesta clara. En cambio, «¿Es usted una persona honrada?» no la da. Por eso las preguntas se acuerdan primero con la empresa. Luego se leen al empleado, antes de empezar el registro.
Primero nos describe el puesto o el incidente. Acordamos a quién se evalúa, qué preguntas se permiten y la fecha.
Cada empleado firma un consentimiento por escrito. Además, repasa todas las preguntas con el examinador.
Las preguntas se formulan en varias rondas. Normalmente cada persona necesita entre 1 y 1,5 horas.
En 24 horas recibe un informe firmado. Incluye las preguntas y el resultado de cada una.
Las preguntas deben estar ligadas al puesto y a hechos comprobables. Normalmente, con un candidato la lista gira en torno a estas cuestiones.
No se pregunta por religión, política, vida sexual, salud ajena al puesto ni planes familiares. Son temas ilícitos. Además, no aportan nada a la decisión que debe tomar la empresa.
En España, sí. La prueba debe ser voluntaria y respetar los derechos del trabajador. Por eso solo evaluamos con consentimiento por escrito.
El artículo 20.3 del Estatuto de los Trabajadores permite a la empresa vigilar y controlar. Pero debe hacerlo con la consideración debida a la dignidad del trabajador. Por tanto, la empresa puede proponer la prueba, pero no imponerla. Nadie puede ser obligado. Además, negarse no puede acarrear un despido ni otra sanción.
Los resultados son datos personales. Se rigen por el RGPD y por la Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales (LOPDGDD). El empleado sabe de antemano qué se registra y quién verá el informe. También sabe cuánto tiempo se conserva.
Antes de empezar, el empleado firma el consentimiento y repasa cada pregunta con el examinador. Además, las preguntas se limitan a hechos relacionados con el puesto. Así la prueba es útil para la empresa y justa para el trabajador.
Una prueba laboral ayuda a decidir, pero no es un veredicto. No sustituye a las referencias ni a la revisión de documentos. Tampoco sustituye a una investigación interna seria. De hecho, no predice cómo se comportará alguien en el futuro. Y no responde a preguntas vagas sobre el carácter.
Tampoco sirve para presionar a la plantilla. Una prueba pensada para intimidar a un equipo suele dañar la confianza. Bien usada, en cambio, logra lo contrario. Tras una pérdida, los empleados inocentes quedan libres de sospecha enseguida. Así, la investigación se centra en los hechos. Si el conflicto llega a los tribunales, consulte nuestra página sobre el polígrafo judicial. Para asuntos privados, fuera de la empresa, existe también el detector de mentiras online.
El precio es por persona. Depende del tipo de prueba y del número de preguntas. Además, para grupos de varios empleados preparamos un presupuesto con descuento por volumen.
| Servicio | Precio (EUR) | Duración |
|---|---|---|
| Selección de personal (preempleo) | 220 € | 1 – 1,5 h |
| Verificación periódica de empleados | 220 € | 1 – 1,5 h |
| Verificación de empleado cesado | 220 € | 1 – 1,5 h |
| Detección de robo y fraude | 310 – 440 € | 1,5 – 2,5 h |
| Investigación interna | 220 € | 1 – 2 h |
| Verificación de socio comercial | 220 € | 1 – 1,5 h |
El coordinador le indicará si el desplazamiento a su sede tiene coste adicional. También encontrará todas las tarifas y formas de pago en la página de precios del detector de mentiras.
Precios orientativos. El coordinador confirma el coste final al reservar. También lo confirma cuando queda claro el tipo de servicio.

Los casos de empresa los lleva un equipo certificado. Lo dirige Anton Vertel, director ejecutivo de Global Experts Union. Es, además, poligrafista certificado y perfilador-verificador, con formación en psicología práctica y antropología filosófica.
Todos los registros se guardan. Así, un segundo examinador puede revisar el resultado. También pueden pedirlo la empresa o el empleado. No decimos al cliente lo que quiere oír. Si los datos no permiten una respuesta clara, el informe lo dice.
Lo que más preguntan empresas y empleados.
No. La prueba es siempre voluntaria y requiere consentimiento por escrito. Además, negarse no puede ser motivo de despido ni sanción.
La verificación de un candidato o de un empleado cuesta desde 220 € por persona. Una investigación de robo o fraude cuesta 310–440 €. Además, los grupos tienen descuento. El coordinador confirma el precio final al reservar.
Una sesión de verificación dura 1–1,5 horas por persona. Una investigación puede llegar a 2,5 horas. Finalmente, el informe escrito llega en 24 horas.
Se pregunta por hechos que importan para el puesto. Por ejemplo, la veracidad del currículum o robos en empleos anteriores. También cuentan las deudas, los conflictos de intereses y el consumo de drogas o juego. Nunca se pregunta por religión, política o planes familiares.
Solo la persona o la empresa que encarga la prueba. Además, el empleado sabe de antemano qué contiene el informe. Los datos se tratan conforme al RGPD y la LOPDGDD.
Con un examinador certificado y preguntas bien formuladas, la precisión es del 95–98%. Sin embargo, si las reacciones no permiten una conclusión clara, el informe lo indica.
Sí. El examinador cita a varias personas seguidas en su sede. Normalmente los grupos grandes se reparten en varios días.
Los nervios normales no provocan un resultado negativo. El método compara las reacciones entre preguntas. Así, la ansiedad general se reparte por igual y no señala ningún tema concreto.
Indíquenos el puesto, el número de personas y la ciudad. El coordinador responde con fechas y precio en 24 horas.
contact@globalexpertsunion.com
Reservas: lunes a domingo, 08:00–22:00
¿Evalúa a un equipo tras un incidente? Díganos cuántas personas son y le propondremos un calendario.
Prueba voluntaria y legal. Examinador certificado e informe escrito en 24 horas.
Detección profesional de mentiras en todo el mundo